Skip to main content

Información clave sobre el robo de identidad

The picture shows a fraud thief who is trying to steal information. One's

Compartir


El número de Seguro Social, junto con su dirección, es la información más valiosa que los ladrones de identidad pueden obtener.

Lo que puede parecer uno de los problemas financieros más graves y urgentes es enfrentarse al robo de identidad, que puede presentarse de muchas formas diferentes.

De repente, puede ver cuentas no reconocidas en sus informes o nuevas consultas de tarjetas de crédito que no solicitó. Cuando el banco congela su cuenta y se da cuenta de que está comprando algo y las tarjetas de crédito declinan, o cuando un cobrador de deudas le envía una carta de cobro de una cuenta que no reconoce, pero llega a descubrir que la cuenta está en sus informes crediticios, esto puede parecer una pesadilla muy inquietante.

El robo de identidad no solo es una experiencia agobiante, sino que también se trata de lidiar con las agencias de informes crediticios que pueden no estar al tanto del robo de identidad. Es imperativo avisar a las oficinas lo antes posible cuando se trata de resolver este tipo de problema.

Hay tantas formas en que los ladrones pueden obtener su información personal. En muchos casos, esto puede ocurrir a través de sociedades comerciales, compañeros de cuarto e incluso miembros de la familia. Desafortunadamente, en muchos casos, las personas mayores también son el objetivo de estafadores que se hacen pasar por alguien que el consumidor puede conocer y, como resultado, se aprovechan de ellos. La seguridad financiera y ser consciente de quién tiene su información de identificación personal son necesarios en la época actual.

Una de las principales razones por las que abrir el correo de una persona es un delito grave es porque la información financiera del consumidor (y la información de identificación personal) a menudo se envía por correo a su casa. Por supuesto, solo está destinado al titular de la cuenta y es por eso que muchos consumidores prefieren que se les envíe su información en línea, para asegurarse de saber exactamente cómo se recibe su información.

Otro ejemplo común de robo de identidad son las máquinas de tarjetas de crédito defectuosas (comúnmente en las gasolineras) que leen la información del chip. Los estafadores se están volviendo cada vez más astutos y a veces es imposible detectar cuando un consumidor está siendo estafado.

Hay ocasiones en las que el banco puede bloquear eficazmente la actividad fraudulenta y poner al consumidor en alerta de lo que puede parecer una transacción inusual. A veces, el consumidor recibirá un mensaje de texto en su teléfono preguntándole si realizó una transacción.

Por supuesto, es imperativo contactar primero al banco en el que se está produciendo el robo de identidad, alertarlos del robo de identidad, presentar una denuncia policial, completar una Declaración Jurada de la Comisión Federal de Comercio (FTC) (un documento legal al que hay que responder con veracidad para evitar la pena de perjurio) para responder a todas las preguntas que se relacionen con su situación, y luego enviar una carta de disputa a las oficinas que garanticen la entrega por correo certificado.

El robo de identidad no es culpa del consumidor, pero debe ser abordado rápidamente.

Contáctenos